En este artículo quiero reflexionar y compartir aquellos hechos que me han hecho perder dinero con el fin de aprender de ellos y evitar cometer los mismos errores. De esta manera, aprenderemos conjuntamente y sobre todo, nos ayudarán a tomar las mejores decisiones.

Como todo el mundo al inicio de la pandemia, no sabíamos lo que estaba pasando ni el impacto que iba a suponer en nosotros y nuestro negocio. Todos veíamos las noticias esperando saber un poco más. La crisis del coronavirus ha afectado a todos los negocios, pero especialmente al mundo hotelero, el de los viajes y la restauración.

inmobiliario

En este artículo, voy a hablar de lo que me ha afectado directamente, que es el negocio de Airbnb. En marzo empezó la crisis del COVID19 en todo el mundo y desde entonces Airbnb ha bajado su nivel de actividad. En marzo todos los anfitriones vimos como todas nuestras reservas se cancelaban una tras otra. Ahora, con el tiempo y con la reflexión, he podido aprender sobre mí, sobre la situación y sobre los errores que he cometido antes de tomar acciones y volver a ganar en septiembre más de 700 euros.

1. Miedo

Igual que todo el mundo en marzo, tenía miedo, no sabía lo que iba a ocurrir, se caían todas las reservas y como el futuro era incierto y las fronteras cerradas nadie tenía planificado viajar por ocio. 

Si ya me conoces, sabrás que siempre soy muy positivo e intento buscar la parte buena y darle la vuelta a las cosas. Sin embargo, en ese momento no sabía qué hacer. Todas las noticias decían que era un virus muy peligroso sin vacuna, que nos teníamos que quedar en casa pero sin más explicaciones. Eso es lo que me dio miedo, miedo de no saber, de no tener más información.

Además de eso, con Airbnb había elegido la estrategia del alquiler a corto plazo, lo que hace tener una rentabilidad más alta y recibir más dinero a final del mes. Pero esta estrategia en ese momento no era válida debido a las restricciones.

A pesar de esto, intentaba sacar la parte positiva, pensando que iba a ser durante un corto tiempo y que luego todo volvería a la normalidad. Era muy positivo pero a medida que pasaban los días no recibía ninguna reserva ni tampoco ningún mensaje interesándose por mi habitación, en otras palabras… ¡lo que nunca me había ocurrido!. Pero de eso se aprende, terminé sacando lo bueno. Aprendí que mi primer error fue estar paralizado a causa del miedo. Aunque el temor está, hay que tomar acciones, aunque sean arriesgadas, hay que hacerlo igualmente. Hay que reaccionar para ver las oportunidades.

2. Buscar consejos

Igual que todos los anfitriones en las diversas plataformas como Airbnb, buscaba consejos. Entonces entré en foros y grupos de Facebook para saber lo que hacían los otros anfitriones, conocer cómo a ellos también les estaba afectando esa crisis, cómo estaban reaccionando o qué medidas habían puesto en marcha.

Ese fue mi segundo error. Los foros y especialmente los grupos de Facebook sobre anfitriones de Airbnb eran desalentadores, ya que todo el mundo se estaba quejando. Incluso había gente que hacía peticiones para denunciar a Airbnb acerca de las políticas de cancelaciones. Todo el mundo era muy negativo y entre ellos se estaban comiendo la cabeza: «esto no es normal», «vamos a denunciar a Airbnb», «vamos a contratar abogados», «jamás volveremos a ser anfitriones en Airbnb»… y podría seguir.

Me quedé en esos grupos durante dos semanas y luego me fui porque nadie encontraba soluciones ni se hacían preguntas tipo «nos está pasando esto, ¿qué podemos hacer para darle la vuelta y sacar beneficio?». A veces escribía en estos grupos con comentarios positivos para animar a la gente a pensar de una manera diferente, pero seguían con su negatividad, así que me salí de ahí.

Al final mi error es querer ir a buscar consejos en estos grupos y, aunque no ha sido beneficioso para mi negocio en Airbnb, sí lo ha sido a nivel personal. He aprendido que no hay que gastar tiempo y energía con gente que no quiere cambiar y que piensa de una forma negativa. Hay que estar rodeado de gente optimista que nos ayude a crecer.

3. No saber qué hacer

No saber qué hacer es muy complicado porque no tenía ninguna solución ni tampoco ideas; no tenía feedback y no tenía recursos para tomar acciones. Simplemente veía las noticias sin hacer nada, algo muy peligroso para mí debido a que soy una persona muy ambiciosa. Solo tenía la sensación de perder mi tiempo y de no poder encontrar soluciones.

Así que ahora cuando estoy en la misma situación, hago un parón y analizo la situación: ¿cuál es el problema?, ¿cómo me impacta?, ¿qué puedo hacer a mi nivel para darle la vuelta?, ¿cómo puedo crear más oportunidades?

Todas estas preguntas que me hago, me ayudan a encontrar soluciones. Así he podido detectar que el error que he tenido ha sido no analizar ni responderme a esas preguntas.

Al final he querido escuchar a los demás, encontrar soluciones fuera sin escucharme a mí mismo, pero escuchar gente que se queja o que no está dispuesta a cambiar no tiene ningún resultado positivo. Por eso, he aprendido que las soluciones vienen siempre de tu forma de ver las cosas y tus ganas de cambiarlas.


Al final en mí mismo he podido encontrar la solución y a día de hoy empiezo a ganar otra vez un salario adicional con Airbnb. Si tú también quieres tener una fuente de ingresos más, apúntate a la formación Empezar como anfitrión Airbnb.

Dime en los comentarios cuáles son los errores que has tenido y cómo has aprendido de ellos. Tengo ganas de leerte.

Únete a nuestra comunidad

Forma parte de nuestra comunidad y recibe las últimas noticias y todo lo que necesitas saber sobre House Hacking y Airbnb.